El español de Granada tiene su propio color. Estas son algunas palabras y expresiones que te harán entender —y que te haga entender— en la calle.
El español que se estudia y el que se habla en Granada no siempre coinciden. Aquí van algunas palabras que oirás desde el primer día.
Palabras imprescindibles
- Lavín / la vin: contracción de "¡ay, la Virgen!". Se usa para todo: sorpresa, susto, admiración.
- Papas: patatas. Siempre.
- Chispa: un poco, una pizca. "Ponme una chispa de azúcar."
- Pavo: euro. "Me ha costado veinte pavos."
- Compae / compadre: amigo, colega. Marca de cercanía.
La palabra reina: la malafollá
Si solo aprendes una palabra granaína, que sea esta. La malafollá es el (supuesto) mal genio local: una mezcla de sorna, sequedad y desapego con la que el granadino contesta sin adornos. Ojo: no es mala educación, es un estilo — debajo suele haber afecto. "El camarero me contestó con una malafollá tremenda… y luego me invitó al café."
Más diccionario de calle
- Chavea: chaval, muchacho (del caló). "Ese chavea juega en el Zaidín."
- Illo / illa: vocativo universal para llamar a alguien. "¡Illo, espérame!"
- ¡Cuchi!: ¡mira!, ¡fíjate! "¡Cuchi qué bonico!"
- Una pechá (de): una cantidad enorme. "Nos dimos una pechá de andar."
- Una jartá (de): muchísimo. "Había una jartá de gente en la Alhambra."
- Bulla: prisa. "Ve sin bulla, que el Albaicín es cuesta."
- Regomello: apuro o preocupación por dentro, reparo. "Me da regomello molestar."
- Esaborío/a: soso, sin gracia (de "desaborido"). Lo peor que te pueden llamar.
- Lampando: deseando algo con ansia. "Estoy lampando por un pionono."
- Enguachisnao: empapado, aguado. "El arroz quedó enguachisnao."
- Chuminá: tontería, cosa sin importancia. "No discutáis por una chuminá."
- Bonico/a: bonito, con el diminutivo -ico que delata al oriente andaluz.
Expresiones muy de aquí
- "¡Qué arte tienes!": qué gracia, qué talento tienes. El arte en Andalucía es una virtud suprema.
- "Estar apalancao": estar cómodamente instalado sin ganas de moverse.
- "Ni fu ni fa": ni bien ni mal, regular.
El acento granaíno
En Granada se aspira la 's' final (las casas → "lah casâ") y se relaja mucho la 'd' intervocálica (cansado → "cansao"). No es hablar mal: es un rasgo del andaluz oriental con siglos de historia. Cuando tu oído se acostumbre, entenderás medio sur de España.
Consejo
No intentes imitar el acento el primer día: primero entiéndelo. Escucha, pregunta cuando no pilles una palabra ("¿qué significa eso?") y guarda las que te gusten. En la Clínica cada palabra difícil viene con su definición y puedes guardarla en tu Vademécum para repasarla.
¿Quieres que este español de calle sea tu día a día? Así es estudiar español en Granada con nosotros — y esta es nuestra guía de cultura en Granada.
¿Quieres aprender español así?
La Clínica convierte Granada en tu aula. Empieza con tu diagnóstico.
Empezar
