Primer tapeo y plan para el jueves
B1 · Una conversación sobre las tapas · elaborada para el corpus
Emma: ¡Karim, hola! Acabamos de salir de clase. ¿Verdad que fuisteis ayer de tapas?
Karim: Sí, con unos compañeros, a una taberna del Realejo. Llegamos a eso de las nueve; antes los bares están casi vacíos.
Emma: ¿En serio? ¿Y qué pedisteis?
Karim: Yo una caña y ellos refrescos. En muchos bares te ponen una tapa con la bebida, ¿sabes? Croquetas y aceitunas. Las croquetas, buenísimas.
Emma: ¿Y la cuenta?
Karim: Por rondas: uno invita la primera, otro la segunda. Y volvimos a pedir una ración de bravas para todos; con eso cenamos.
Emma: Yo he probado un pincho de tortilla en el bar de la esquina. Buenísimo, ¿no? ¿Has estado ya?
Karim: Todavía no. Oye, ¿tienen tapas sin cerdo? Yo como halal.
Emma: Sí, están en la misma barra, no hay sección aparte. Se lo pides al camarero y te pone algo sin cerdo.
Karim: Pues genial. ¿Repetimos el jueves?
Emma: Claro. ¿Podríamos quedar a las nueve en la puerta del CLM?
Karim: Vale. Ojalá no haya mucha gente. Y si quieres, invito yo la primera.
Emma: Hecho. Y quiero que pruebes las bravas: son más ricas que la tortilla, y la ración sale tan barata como dos cañas.
Leer →En la farmacia: llevo desde ayer con dolor de cabeza
B1 · En una farmacia: estudiante estadounidense pide algo para el dolor de cabeza · elaborada para el corpus
EMMA: Buenas tardes. Perdone, ¿tiene usted un momento? Es que llevo desde ayer con un dolor de cabeza muy fuerte, aquí en la frente.
FARMACÉUTICA: Buenas tardes, dime. ¿Solo te duele la cabeza, o también tienes algo de fiebre?
EMMA: Creo que no. Me he tomado una aspirina esta mañana, pero no me ha hecho efecto. ¿Me podría dar algo para el dolor, sin receta?
FARMACÉUTICA: Claro. Tenemos paracetamol e ibuprofeno sin receta. Pero mire: se vende el envase completo, una caja pequeña, no pastillas sueltas. ¿Eres alérgica a algo?
EMMA: No, solo al polen, en primavera.
FARMACÉUTICA: Venga, toma paracetamol: una pastilla cada ocho horas, con las comidas. Es mejor que lo tomes con algo en el estómago, ¿eh? En media horita ya hace efecto.
EMMA: ¿Cada ocho horas? Vale, entendido.
FARMACÉUTICA: Y oye, si sigue así mañana, deberías ir al médico, que ya llevas dos días con esto. Antes de dormir, una manzanilla con miel y limón; remedio de la abuela, pero va de maravilla.
EMMA: ¡Qué bien! En Estados Unidos esto lo compro en el supermercado.
FARMACÉUTICA: Sí, mujer: aquí los medicamentos solo se venden en farmacia. Y las de guardia abren también por la noche y los domingos.
EMMA: Muchas gracias de verdad. Espero sentirme mejor pronto.
FARMACÉUTICA: Que te mejores. Hasta luego.
Leer →¿Cucurucho o tarrina? (en la heladería)
B1 · Dos estudiantes van juntas a una heladería de la ciudad y piden. · elaborada para el corpus
(Merienda. Una heladería del centro, a media tarde. MARTA y SOFÍA, dos estudiantes, hacen cola en el mostrador.)
SOFÍA: Perdona, ¿eres la última?
CLIENTA: Sí, la última.
MARTA: Menuda cola, ¿eh? Yo tenía muchas ganas de merendar algo.
SOFÍA: Yo igual... A ver los sabores. ¡Cuántos! No me decido.
MARTA: Yo dudo entre el de pistacho y el de tarta de queso.
SOFÍA: Deberías probar el de tarta de queso. Es helado artesano, lo hacen aquí mismo.
MARTA: El sábado pasado probé uno parecido en mi pueblo. Estaba buenísimo, pero me pareció demasiado dulce.
SOFÍA: Entonces, yo que tú, pediría el de pistacho.
MARTA: Pues sí. ¿Y tú?
SOFÍA: No sé... Tal vez pida una bola de mandarina. Si quieres, compartimos la tarrina grande.
MARTA: Mejor dos cucuruchos, así cada una pide lo suyo.
EMPLEADO: ¡Buenas tardes! ¿Qué os pongo?
MARTA: ¿Podrías dejarme probar el de pistacho, por favor?
EMPLEADO: Claro, aquí tienes una cucharita.
MARTA: ¡Qué rico! Pruébalo, anda.
SOFÍA: Mmm, sí... ¿Nos pones dos cucuruchos, por favor?
EMPLEADO: ¿De dos bolas cada uno?
SOFÍA: Sí. Para ella, pistacho y mandarina; para mí, tarta de queso y nata.
EMPLEADO: Marchando. ¿Pagáis en efectivo o con tarjeta?
MARTA: Con tarjeta. Hoy invito yo; la próxima pagas tú.
SOFÍA: Eso está hecho. Si quieres, dejamos algo de propina en el platito.
MARTA: Anda, sí. ¡Gracias, hasta luego!
EMPLEADO: ¡Gracias a vosotras! Que aproveche.
Leer →Primer día en el Centro de Lenguas Modernas
A1 · Los estudiantes se presentan el primer día de clase · elaborada para el corpus
LAURA: ¡Hola! Buenos días.
FRAN: ¡Hola! ¿Cómo te llamas?
LAURA: Me llamo Laura. ¿Y tú?
FRAN: Yo me llamo Fritz, pero dime Fran. (Se dan dos besos.)
LAURA: Encantada, Fran.
FRAN: Mucho gusto.
LAURA: ¿De dónde eres?
FRAN: Soy de Alemania, de Múnich. ¿Y tú?
LAURA: Soy italiana, de Roma. Estudio español aquí, en el Centro de Lenguas Modernas.
FRAN: ¡Yo también! Somos de la misma clase, creo.
LAURA: ¿Sí? Genial. ¿Y quién es la profesora?
FRAN: Se llama Carmen Ruiz Molina… «Mamen», creo.
LAURA: Muy bien. La clase es a las diez. ¿Tapas después de la clase? Por aquí, en el Realejo, la tapa va gratis con la bebida.
FRAN: ¿Gratis? ¡Anda! Me gusta Granada.
LAURA: A mí también. Venga, hasta luego.
FRAN: ¡Hasta luego, Laura!
Leer →Las normas de la clase — primer día en el Centro de Lenguas Modernas
B1 · Primer día en el CLM de Granada: el profesor dicta las normas del aula al grupo. · elaborada para el corpus
Buenos días a todos y bienvenidos a Granada. Soy vuestro profesor de español. Como es el primer día, vamos con las normas de la clase. ¿Vale?
Primero, las prohibiciones. Está prohibido fumar en el edificio y no se puede comer en el aula. También se prohíbe usar el móvil en clase: apagadlo, por favor. Y no se puede hacer fotos a los compañeros sin permiso; se puede hacer fotos de la pizarra.
Después, los permisos. Se puede salir a tomar algo en el descanso y está permitido usar el diccionario en clase. Pero no se permite usarlo en los exámenes: tenéis que estudiar el vocabulario.
Y por último, las obligaciones. En esta clase hablamos en español: es obligatorio hablarlo. Si tenéis una duda, podéis preguntar en voz alta, a mí o a vuestros compañeros. Es importante escuchar a los demás. Hay que entregar las tareas los viernes y os pido una cosa: no lleguéis tarde. Para presentarse a un examen y para entrar en la biblioteca hay que enseñar el carné de estudiante.
¿De acuerdo? Pues hala, abrid el libro por la página una.
Leer →Tres costumbres nuevas en Granada
A2 · Estudiante de EE. UU. en Granada cuenta costumbres que le sorprenden · elaborada para el corpus
Hola, Jake. Escucha, mi primer día en Granada. Hay costumbres nuevas y me sorprenden mucho.
Primero, el saludo. Creo que aquí la gente da dos besos, uno en cada mejilla, entre amigos. Entre hombres no: hay que dar un apretón de manos. ¿O un abrazo? Puede ser. No estoy seguro.
Después, los horarios. La comida principal es por la tarde, muy tarde. Y la cena, más tarde que en mi país. En Estados Unidos comemos y cenamos antes.
Y por último, la propina. En Estados Unidos tienes que dejar mucha propina, porque el camarero la necesita. Aquí no. Pides la cuenta y dejas un poco de propina, o nada. Y en muchos bares la bebida viene con una tapa gratis. Eso me encanta.
Bueno, eso es todo por hoy. ¿Y a ti? ¿Qué te sorprende?
Leer →Correo: un fin de semana en el Parque de las Ciencias
A2 · correo a un amigo contando el fin de semana en Granada · elaborada para el corpus
¡Hola, Marta!
¿Qué tal estás? Yo, genial. Te escribo para contarte mi fin de semana en Granada.
El sábado por la mañana fui con unos amigos al Parque de las Ciencias. Es un parque grande y moderno, con un planetario. La entrada costó unos siete u ocho euros. Primero vimos una exposición sobre el espacio y luego paseamos por el jardín. ¡Qué interesante!
Por la tarde estábamos un poco cansados, pero fuimos de tapas a un bar del centro. Pedimos una cerveza y el camarero nos puso una tapa de tortilla, gratis. No elegimos la tapa, viene según el bar. Estuve charlando con mis amigos hasta las nueve.
Por último, el domingo descansé en casa. ¡Qué fin de semana tan divertido!
Un abrazo,
Sofía
Leer →La banalización del odio
C2 · La sociedad del odio · elaborada para el corpus
El discurso de odio ya no pide permiso. Se instala en el chat familiar, en el panfleto que alguien reparte en la calle, en el comentario que un vecino suelta en la cola del pan, y nadie se rasga las vestiduras. Eso es, quizá, lo más inquietante: no la violencia explícita, sino la naturalidad con que la toleramos.
Granada no es una excepción. Granada Acoge advertía en su memoria de 2025 de un crecimiento sostenido de los discursos de odio y de lo que la asociación llama, sin rodeos, racismo institucional: trabas administrativas, sospecha sistemática, un trato distinto según el apellido o el color de piel. No hace falta que nadie grite un insulto para que el racismo institucional exista; basta con que una ventanilla tarde el doble en atender a quien no tiene acento de aquí.
Dicho esto, conviene no simplificar. El odio no siempre llega en forma de agresión física ni de titular escandaloso. A menudo se presenta con ropa de sentido común: preocupación por la seguridad, defensa de "lo nuestro", crítica legítima a tal o cual política migratoria. Ahí está el peligro mayor, el que menos se combate: el discurso que estigmatiza sin insultar, que deshumaniza con estadísticas sueltas y adjetivos bien elegidos. Quien así piensa no se reconoce como parte del problema, lo cual hace su discurso más difícil de rebatir que el insulto grosero.
El Observatorio del Discurso de Odio denunció en diciembre de 2024 el reparto en Granada de panfletos de VOX por su contenido, a su juicio, racista. La reacción, previsible, fue doble: quienes pusieron el grito en el cielo y quienes, con la misma rapidez, acusaron al Observatorio de censura y de exagerar. Esta segunda respuesta merece una pausa. Deslegitimar a quien señala el odio es, también, una forma de hacer la vista gorda ante él. No niega nadie que exista la libertad de expresión; lo que se discute es si esa libertad ampara sembrar cizaña contra personas concretas por su origen.
Si bien es cierto que no toda crítica a la inmigración es xenofobia, y ahí hay que ser exigentes con el propio bando, no es menos cierto que la polarización social convierte cualquier matiz en munición para el contrario. Se acaba por gritar en vez de argumentar. La crispación, alimentada por algoritmos que premian lo extremo, funciona como caldo de cultivo perfecto: cuanto más simple el mensaje, más lejos llega, y cuanto más lejos llega, menos espacio queda para la convivencia intercultural que, en teoría, todos dicen defender.
No faltan gestos en sentido contrario. Cada 21 de marzo, Día Internacional contra el Racismo, Granada convoca movilizaciones; una de ellas se citó en la Fuente de las Batallas, a las 19:30h. Son gestos necesarios, aunque insuficientes por sí solos: una marcha anual no deshace lo que se siembra a diario en una conversación de bar o en un grupo de mensajería. Habiendo normalizado el insulto como forma de opinar, sorprende que aún nos extrañemos de sus consecuencias.
A quienes odian, ¿qué les ofrece realmente la ley? Poco, si no va acompañada de educación, de medios que no amplifiquen el bulo por audiencia y de instituciones que no miren para otro lado so pena de perder toda autoridad moral para exigir respeto. Será muy discutible que un artículo cambie algo, pero callar, desde luego, no cambia nada.
En definitiva, el odio no se combate con otro grito, sino con la costumbre, más lenta y menos vistosa, de no dejarlo pasar cuando aparece disfrazado de sentido común.
Leer →En la taquilla de Sala Riff
B1 · Comprar entradas para un concierto para 5 estudiantes · elaborada para el corpus
Taquillero: Buenas tardes. ¿Qué desea?
Estudiante: Buenas tardes. Pues verá, somos cinco estudiantes y queríamos saber si quedan entradas para el concierto de esta noche.
Taquillero: Un momento, miro el aforo... Sí, todavía quedan. La sesión empezará a las nueve.
Estudiante: Perfecto. ¿Podría decirme el precio?
Taquillero: Depende de la fila. En general, ronda entre ocho y veinte euros, según la zona.
Estudiante: Ah, vale. Y por ser cinco, ¿hay algún descuento de grupo?
Taquillero: Mire, no le puedo asegurar nada oficial, pero a veces hacemos un pequeño descuento si son estudiantes. Se lo aplico, aunque no está en el cartel.
Estudiante: Se lo agradezco. Entonces, si compramos las cinco entradas juntas, ¿podemos sentarnos en la misma fila?
Taquillero: Sí, señor. Puedo reservarles cinco butacas seguidas en la fila diez, si le parece bien.
Estudiante: Perfecto, démelas juntas, por favor.
Taquillero: Muy bien. Son quince euros por entrada, así que en total setenta y cinco euros.
Estudiante: ¿Puedo pagar con tarjeta?
Taquillero: Claro, aquí tiene el datáfono.
Estudiante: Gracias. Una última cosa, ¿el horario es fijo o puede cambiar?
Taquillero: La sesión empezará a las nueve en punto, salvo que haya algún retraso técnico.
Estudiante: Entendido. Muchas gracias por todo.
Taquillero: A usted. Que disfruten del concierto.
Leer →En la taquilla de la Sala El Tren
B1 · Comprar entradas para un concierto para 5 estudiantes · adaptada
DEPENDIENTE: Buenas tardes.
ESTUDIANTE 1: Hola, buenas tardes. Queríamos información sobre las entradas para el concierto de esta noche.
DEPENDIENTE: Claro, dime. ¿Cuántas entradas necesitáis?
ESTUDIANTE 1: Pues somos cinco, todos estudiantes de la Universidad de Granada.
DEPENDIENTE: Vale, entonces os puede interesar el descuento de estudiante. ¿Tenéis el carné?
ESTUDIANTE 2: Sí, aquí lo tienes.
DEPENDIENTE: Perfecto. Con el carné hay un 25% de descuento sobre el precio normal.
ESTUDIANTE 1: ¿Y cuánto sería el precio final para los cinco?
DEPENDIENTE: Depende de la zona. Serán unos dieciocho euros por persona con el descuento, más o menos.
ESTUDIANTE 3: ¿Podría decirnos si quedan entradas que estén juntas? Es que somos un grupo y nos gustaría sentarnos todos juntos.
DEPENDIENTE: Voy a mirarlo... Quizá queden en la fila doce, pero no estoy seguro del todo.
(pausa)
DEPENDIENTE: Sí, tenéis suerte. Quedan cinco entradas juntas, fila doce, butacas de la ocho a la doce.
ESTUDIANTE 2: Genial. ¿Y el aforo, está muy lleno para hoy?
DEPENDIENTE: El aforo de la sala es de unas setecientas sesenta personas, pero para hoy todavía queda buena disponibilidad.
ESTUDIANTE 1: Vale, entonces son cinco entradas con descuento de estudiante, fila doce.
DEPENDIENTE: Eso es. Entonces son cinco entradas, ¿no?
ESTUDIANTE 3: Sí, cinco.
DEPENDIENTE: Muy bien. Es más barato si las compráis las cinco juntas.
ESTUDIANTE 2: Perfecto, nos las quedamos.
DEPENDIENTE: Vale. Entonces tenemos que confirmar la hora: el concierto empieza a las diez de la noche, ¿verdad?
ESTUDIANTE 1: Sí, a las diez.
DEPENDIENTE: Aquí tenéis las entradas. Que disfrutéis del concierto.
ESTUDIANTE 2: Muchas gracias, ¡hasta luego!
Leer →¿Aprender con máquinas? El debate sobre la IA en las aulas
C2 · Debate a 5 y una moderadora sobre el uso de la IA en la educación · elaborada para el corpus
MODERADORA: Buenas tardes a todos y bienvenidos a este espacio de Radio Universidad de Granada. Hoy abrimos un debate que nos parece de plena actualidad: el uso de la inteligencia artificial en la educación. Nos acompañan cinco invitados con posturas bien distintas. Empecemos por usted, profesor Aguilar. Le cedo la palabra.
AGUILAR: Gracias. Dicho esto, quiero dejar clara mi postura desde el principio: la digitalización del aula no es una moda, es una exigencia. Si bien es cierto que hay riesgos, no creo que debamos frenar algo que ya ha llegado a plantearse en la propia universidad. La UGR, sin ir más lejos, ha aprobado un nuevo grado en Inteligencia Artificial que empezará en 2026. Eso no es casualidad.
MODERADORA: Muy bien. Marta, usted representa a las familias. ¿Qué opina?
MARTA: Pues mire, yo estoy pez en todo esto de los algoritmos, se lo digo con toda sinceridad. Y lo que me preocupa no es la tecnología punta en sí, sino que los chavales dejen de esforzarse. Mi hijo antes se sabía los ríos de España al dedillo, y ahora le pregunta a una aplicación y ya está.
MODERADORA: Entiendo la preocupación. Don Rafael, usted ha impugnado públicamente algunas oposiciones docentes por incorporar contenidos de IA sin formación previa del profesorado. ¿Nos lo explica?
RAFAEL: Así es. No niego que la herramienta sea útil, lo que rebato es la manera de implantarla. Hay centros, cuyo profesorado no ha recibido ni una hora de formación, que ya exigen el uso de estas plataformas. Eso, para mí, es poner el carro delante de los bueyes.
AGUILAR: No te falta razón, sin embargo, la falta de formación no es un argumento contra la tecnología, sino contra la gestión. Son cosas distintas.
RAFAEL: Ahí sí que le doy la razón, pero mientras no se resuelva, seguiré defendiendo cautela.
MODERADORA: Abro un turno de réplica breve. Elena, usted es ingeniera y ha trabajado en proyectos de digitalización educativa. ¿Qué matiza de lo dicho?
ELENA: Matizo justamente esa idea de la implantación apresurada. El CEPRUD de la UGR, por ejemplo, lleva tiempo publicando recomendaciones para el personal investigador sobre el uso responsable de estas herramientas. Lo cual demuestra que sí existe un trabajo previo, aunque no siempre llegue al aula de primaria o secundaria.
MARTA: Ozú, pero una cosa e' la universidá y otra los coles de nuestros niños, ¿eh? Ahí no hay ningún ceprud ni ná parecío.
MODERADORA: Un momento, por favor. Cedo la palabra a Julián, que hasta ahora no ha intervenido. Usted es estudiante de bachillerato.
JULIÁN: Bueno, yo creo que lo que no podemos hacer es hablar de esto como si fuéramos ratones de biblioteca de hace treinta años. Nosotros usamos la IA para estudiar, no para copiar. Yo mismo avalo esa hipótesis con mi propia experiencia: me ayuda a entender, no a hacer trampa.
RAFAEL: Aun cuando reconozco esa buena fe, el problema no es la intención individual, sino el sistema de evaluación, que no está preparado para distinguir un uso u otro.
MODERADORA: Última intervención antes de cerrar. Doctora Vidal, usted ha estudiado la firma de la cátedra entre la UGR y Amazon. ¿Qué opina de estos acuerdos?
VIDAL: Que hay que mirarlos con los dos ojos abiertos. Una cátedra de este tipo, cuyo objetivo declarado es la investigación en computación e inteligencia artificial, puede acabar por condicionar qué se investiga y con qué criterios. No estoy diciendo que sea negativo, sino que exige transparencia.
AGUILAR: En eso sí que le doy la razón. La colaboración público-privada no es el problema, lo es la falta de control.
MODERADORA: Vamos concluyendo. Como pueden comprobar los oyentes, no hay consenso, y es lógico que así sea: hablamos de un cambio que toca la manera misma de aprender. Les agradezco a los cinco su participación y a ustedes su atención. Buenas tardes.
Leer →Descanso en el CLM: ¿la IA nos ayuda a aprender?
A2 · Debate a 3 sobre el uso de la IA en la educación · elaborada para el corpus
MARTA: Bueno, ¿qué pensáis de usar la inteligencia artificial para hacer los deberes?
IVÁN: Yo creo que es útil. Ahorra tiempo.
SOFÍA: Para mí no es tan buena idea. Si usas la IA, aprendes menos.
MARTA: No estoy segura. A veces la uso para entender la gramática.
IVÁN: Yo también. He usado la IA para estudiar antes del examen.
SOFÍA: ¿Y no es más fácil copiar la respuesta?
IVÁN: No, yo la uso para practicar, no para copiar.
MARTA: Estoy de acuerdo con Iván. La IA es como un profesor extra.
SOFÍA: Pero antes estudiábamos sin ordenador y aprendíamos bien.
MARTA: Sí, pero ahora es diferente. Hay más información en internet.
IVÁN: ¿Y tú qué piensas, Sofía? ¿Nunca usas el ordenador para estudiar?
SOFÍA: Sí, lo uso, pero prefiero leer el libro primero.
MARTA: Yo no estoy de acuerdo. Para mí, la IA ayuda a aprender más rápido.
SOFÍA: Bueno, quizás tienes razón un poco.
IVÁN: Yo creo que depende del alumno. Algunos aprenden mejor con la IA, otros no.
MARTA: Sí, es verdad. Cada persona estudia diferente.
SOFÍA: Vale, puedo estar de acuerdo con eso.
Leer →Entrevista para técnica de gestión cultural en una asociación cultural del Albaicín
C1 · Entrevista de trabajo · elaborada para el corpus
ENTREVISTADORA: Buenos días, Marta. Pase, siéntese, por favor.
CANDIDATA: Buenos días. Muchas gracias.
ENTREVISTADORA: Bueno, cuénteme un poco su trayectoria profesional, si es tan amable.
CANDIDATA: Por supuesto. Empecé trabajando en una agencia de turismo del centro, donde estuve casi tres años organizando rutas turísticas por el centro histórico de la ciudad. Luego pasé a una asociación cultural, donde llegué a coordinar el área de actividades para colegios. Trabajé codo con codo con el equipo de educación, lo cual me permitió entender mejor cómo funciona la gestión cultural desde dentro.
ENTREVISTADORA: ¿Y diría que esa experiencia es suficiente para el puesto que ofrecemos, que exige bastante autonomía?
CANDIDATA: No creo que mi experiencia sea escasa, la verdad. Si bien no he gestionado nunca un presupuesto tan grande como el de esta entidad, sí que he sudado tinta organizando eventos con recursos muy limitados, y eso también enseña.
ENTREVISTADORA: Tiene sentido. ¿Y cómo describiría su relación con los equipos con los que ha trabajado?
CANDIDATA: Estoy convencida de que tengo mano izquierda para tratar con gente de perfiles muy distintos: técnicos, voluntarios, artistas... Reformulando, diría que mi punto fuerte no es tanto la parte técnica como saber encajar a cada persona en su sitio dentro de un proyecto.
ENTREVISTADORA: Me parece un perfil interesante para el encaje en el equipo que buscamos. Por cierto, tengo entendido que usted ha compaginado esto con estudios. ¿Cómo lo ha llevado?
CANDIDATA: Sí, por lo que sé, no es tan común, pero de eso sí que tengo experiencia. Ha sido duro, pero también me ha enseñado a organizarme.
ENTREVISTADORA: ¿Alguna pregunta antes de terminar?
CANDIDATA: Sí, si no es mucha molestia, ¿sería posible saber cómo se plantea aquí la conciliación de la vida laboral y personal? Sé que a veces hay eventos en fin de semana y me gustaría saber si cabría la posibilidad de compensar esas horas entre semana.
ENTREVISTADORA: Claro, es una pregunta razonable. Aquí procuramos compensar siempre esas horas, aunque en temporada alta cuesta más.
CANDIDATA: Lo entiendo perfectamente. No me cabe la menor duda de que es un tema que se puede hablar con calma más adelante.
ENTREVISTADORA: Así es. Bueno, muchas gracias por venir, Marta. Le llamaremos la semana que viene con la resolución.
CANDIDATA: Muchas gracias a usted. Que tenga un buen día.
Leer →Entrevista de trabajo en una empresa biotecnológica del PTS
C1 · Entrevista de trabajo · elaborada para el corpus
ENTREVISTADORA: Buenas tardes. Pase, por favor, siéntese. Vamos a repasar un poco su trayectoria profesional antes de entrar en detalles del puesto.
CANDIDATO: Buenas tardes. Muchas gracias por la oportunidad.
ENTREVISTADORA: Cuéntenme, ¿qué le llevó a especializarse en el entorno biosanitario?
CANDIDATO: Pues mire, empecé haciendo prácticas en un laboratorio pequeño y, poco a poco, llegué a asumir más responsabilidad. Al final acabé por desempeñar un cargo de coordinación de proyectos, algo que al principio no me esperaba.
ENTREVISTADORA: ¿Y cómo describiría esa etapa?
CANDIDATO: Fue dura, se lo digo con sinceridad. Sudé tinta los primeros meses, porque tuve que aprender de golpe protocolos muy exigentes. Pero trabajar codo con codo con investigadores con mucha experiencia me enseñó una barbaridad.
ENTREVISTADORA: Entiendo. ¿Y por qué le interesa ahora este reto profesional en concreto?
CANDIDATO: Mire, lo que quiero destacar es que esta empresa está dentro del Parque Tecnológico de la Salud, un entorno con mucha actividad biosanitaria, o sea, un sitio donde se puede aportar valor de verdad, no quedarse en la teoría. Es decir, busco un proyecto donde mi experiencia sirva para algo tangible.
ENTREVISTADORA: Muy bien. Una pregunta más delicada: ¿cómo gestiona usted los desacuerdos con un superior?
CANDIDATO: Ahí sí que albergo ciertas dudas de que exista una única forma correcta, la verdad. Depende mucho del contexto. Ahora bien, no me cabe la menor duda de que la comunicación directa, pero respetuosa, es siempre el mejor camino.
ENTREVISTADORA: De acuerdo. Vamos terminando. ¿Tiene alguna pregunta para nosotros?
CANDIDATO: Sí, si no le importa. ¿Sería mucho pedir que me explicaran cómo es el equipo con el que trabajaría? Y, ya que estamos, ¿le importaría comentarme también los plazos previstos para dar una respuesta?
ENTREVISTADORA: Claro que no. El equipo está formado por seis personas, entre biólogos y técnicos de laboratorio. En cuanto a plazos, entre esta semana y la próxima le contactaremos con la resolución.
CANDIDATO: Perfecto, muchas gracias. Habiendo trabajado ya en un entorno parecido, creo que podría adaptarme rápido.
ENTREVISTADORA: Eso esperamos. Muchas gracias por su tiempo.
CANDIDATO: Gracias a usted. Buenas tardes.
Leer →Normas del piso en el Realejo
B2 · Buscar piso · elaborada para el corpus
SARA: Hola, pasa, pasa. Pues esta sería tu habitación, y ahí al fondo está la cocina y el baño que compartimos las tres.
LUCÍA: Qué bien, se ve luminosa. Oye, y antes de decidirme, ¿podemos hablar un poco de las normas de convivencia? Prefiero saberlo todo antes de mudarme.
SARA: Claro, por mi parte no hay problema. A ver, lo básico: tenemos un turno de limpieza semanal, cada una se encarga de la cocina y el baño una semana, y el salón nos lo repartimos entre todas.
LUCÍA: Me parece bien. ¿Y qué pasa con las visitas? ¿Hay alguna norma para eso?
SARA: Pedimos que si vas a tener visitas por la noche avises con tiempo, nada más. No es que haya que pedir permiso, pero sí que se sepa, para no encontrarnos sorpresas.
LUCÍA: Eso lo entiendo perfectamente. Yo también preferiría que me avisaran a mí. Ahora, una cosa: tengo una gata. ¿Eso supondría algún problema?
SARA: Uy, pues no sé, no habíamos hablado de mascotas. A una de mis compañeras le dan bastante alergia los gatos, así que no creo que sea buena idea, la verdad. No me convence del todo, mejor te digo la verdad.
LUCÍA: Vale, lo entiendo, es un tema serio si hay alergias de por medio. ¿Y el ruido? Yo estudio bastante por las tardes, necesito silencio.
SARA: Aquí no solemos hacer mucho ruido, la verdad, pero si alguna vez ponemos música o tenemos gente, sería mejor que nos avisaras cuando estás con exámenes, así bajamos el volumen.
LUCÍA: Perfecto, eso sí que me sirve. Y otra pregunta: ¿cómo os repartís los gastos de comunidad, luz y esas cosas?
SARA: Todo a partes iguales, cada mes hacemos cuentas y ya está. Nada de complicaciones.
LUCÍA: Estoy de acuerdo con casi todo, oye. Solo me preocupa un poco lo de la gata, porque no tengo dónde dejarla.
SARA: Yo que tú hablaría directamente con mi compañera, a ver qué opina ella, porque al final es su alergia y tiene que decidir también. Igual encontráis una solución, no sé, que esté solo en tu habitación o algo así.
LUCÍA: Buena idea, prefiero que lo hablemos las tres antes de firmar nada. No quiero empezar con un problema.
SARA: Me parece muy sensato. Bueno, si te interesa el resto, aquí tienes buen ambiente, todas somos bastante ordenadas y no solemos discutir por tonterías.
LUCÍA: Se nota, se ve todo muy cuidado. Voy a pensarlo con lo de la gata y te digo algo esta semana.
SARA: Vale, sin problema. Ya me cuentas.
Leer →En la farmacia del barrio
A2 · Farmacia · elaborada para el corpus
Estudiante: Buenos días, perdone… ¿Usted es la última?
Clienta: Sí, sí, pase.
Farmacéutica: ¡Buenas! Dígame.
Estudiante: Me duele la garganta y tengo tos desde ayer. ¿Tiene algo para el dolor de garganta?
Farmacéutica: ¿Tiene también dolor de cabeza? ¿Está resfriado?
Estudiante: Sí, un poco. Esta mañana ya he tomado una pastilla, pero no me pongo mejor.
Farmacéutica: Pues tome este jarabe: una cucharada cada ocho horas, después de las comidas. Tiene que terminar el envase y hay que tomarlo con agua. Es sin receta.
Estudiante: Muchas gracias.
Farmacéutica: Y para la garganta, miel con limón, remedio de casa. Si le duele el estómago, manzanilla. Por la noche, vaya a la farmacia de guardia: allí hay una abierta las veinticuatro horas.
Estudiante: Muy amable. ¡Hasta luego!
Leer →Aquí la tapa va con la consumición
A2 · Bar · elaborada para el corpus
(Ruido de barra. Bodegas Castañeda, taberna clásica del centro de Granada, en la calle Almireceros, junto a Plaza Nueva. Un mediodía. CLARA y ANA se sientan a la barra.)
Camarero: ¡Buenas! ¿Qué les pongo?
Clara: Buenas tardes. ¿Qué hay de tapas?
Camarero: Hoy hay pincho de tortilla, tapa de pisto y queso.
Clara: Pues me pone una caña y el pincho de tortilla. La tortilla es vegetariana, ¿no?
Camarero: Sí, con huevo y patata. Mire, aquí la tapa va con la consumición: la caña lleva su tapa de pisto.
Ana: Yo no bebo alcohol. ¿Tienen algo sin alcohol?
Camarero: Sí: refrescos, zumos y agua con gas o sin gas.
Ana: Un refresco, por favor.
Camarero: ¿Algo más?
Clara: Una ración de queso para compartir.
Camarero: Muy bien. Ahora les traigo todo.
(Minutos después.)
Clara: Perdone, la cuenta, por favor. ¿Cuánto es?
Camarero: Son siete euros con cincuenta. Tome.
Clara: Yo invito esta ronda.
Ana: No, no. Si quieres, pagamos juntos.
Clara: Vale.
Camarero: ¡Que aproveche!
Ana: Gracias. Igualmente.
Camarero: De nada. ¡Hasta luego!
Leer →