Un carmen de Granada

Corpus

Corpus Granada

Español de un semestre en Granada: muestras de habla situadas en la ciudad, graduadas por nivel y anotadas con criterio del Plan Curricular del Instituto Cervantes.

¿Qué es?

Un corpus es una colección de textos reales o verosímiles, ordenada y anotada para poder consultarla: qué palabras aparecen, en qué contextos, a qué nivel. Los grandes corpus de aprendices de español (CAES, CEDEL2) sirven a la investigación; este es más pequeño y tiene otra intención: acompañar a quien pasa un semestre en Granada.

Cada muestra es una situación que el estudiante va a vivir —pedir en un bar, preguntar en la farmacia, buscar piso, hablar con el profesorado— escrita en el español que se oye aquí y graduada por nivel del Marco Común Europeo. Las anotaciones señalan funciones comunicativas, gramática, léxico, pragmática, cultura y rasgos de pronunciación.

Junto a la capa de referencia crece un corpus de aprendices: producciones de estudiantes de la Clínica, seudonimizadas y solo con su consentimiento explícito. En esta página solo se muestran de ellas estadísticas agregadas.

Cómo se hace

  1. 1

    PCIC antes que nada

    Antes de escribir una muestra se consultan los inventarios del Plan Curricular del Instituto Cervantes: funciones, gramática, nociones y saberes socioculturales del nivel.

  2. 2

    Diez agentes, un veto

    La Banda, un sistema de diez agentes con roles fijos, documenta la situación, redacta, anota y revisa. Uno de ellos solo puede vetar: si un dato de Granada no está documentado o el nivel no cuadra, la pieza no pasa.

  3. 3

    Etiquetario cerrado

    Solo se anota con un conjunto fijo y versionado de etiquetas. Un código inventado invalida la anotación. Así las consultas son comparables entre piezas y entre niveles.

  4. 4

    Procedencia declarada

    Cada pieza dice si es auténtica (con fuente y licencia), adaptada o generada para el corpus. Nunca se inventa Granada: precios, horarios y lugares se documentan o se marcan como no verificados.

  5. 5

    Revisión humana

    Ninguna muestra se publica sin que el profesorado la valide y la publique desde el panel de la Clínica. La máquina propone; la persona decide.

Conoce a la banda

Un semestre en Granada contado por diez agentes de IA. Cada muestra pasa por la misma cadena: se decide qué se busca, se documenta la ciudad, se redacta, se anota con un etiquetario cerrado, se comprueba y un revisor puede vetarla. Solo entra en el corpus lo que supera ese visto bueno, y toda pieza declara su procedencia.

  1. 1/10

    Tokio · Fija la tarea

    Hola, soy Tokio. Abro la cadena. Antes de que nadie escriba una línea, decido qué buscamos. La situación, y el nivel y las funciones del plan curricular que debe practicar la muestra. También miro qué hay ya en el corpus para no repetirlo. Después, paso el relevo a Denver.

  2. 2/10

    Denver · Documenta Granada

    Soy Denver. Mi trabajo es que Granada sea Granada. Busco en la web los datos reales que va a usar la muestra. Un bar, un horario, un trámite. Si no puedo verificar algo, lo marco como «sin verificar». Aquí nadie se inventa la ciudad.

  3. 3/10

    Estocolmo · Gradúa por nivel

    Soy Estocolmo. Pongo número y nivel a las cosas. Defino cuántas palabras debe tener el texto. ¿qué gramática del plan curricular puede aparecer y cuál queda prohibida por ser de un nivel superior?. Con la redacción de un alumno, mido su longitud y sus marcas de nivel. Solo pistas; nunca un veredicto.

  4. 4/10

    Río · Redacta la muestra

    Soy Río, el único de la banda que escribe. Redacto la muestra. Un diálogo o un texto natural, situado en Granada, con color oral y al nivel justo. Cuido que el trato, los saludos y los datos sean coherentes. Y si se trata de la redacción de un alumno, no la reescribo: solo señalo dónde hay un problema de gramática y por qué.

  5. 5/10

    Berlín · Anota funciones y gramática

    Soy Berlín. Anoto con precisión de etiquetario. Marco en el texto las funciones comunicativas, la gramática y el nivel. Y en la redacción de un alumno, el léxico y la cohesión. Cada nota lleva el fragmento exacto y un código del etiquetario cerrado. Sin códigos inventados.

  6. 6/10

    Lisboa · Anota cultura y comprueba

    Soy Lisboa. Anoto la cultura, la pragmática y la fonética, y compruebo lo que hacen los demás. Soy la única que puede devolver el trabajo. Si hay un dato sin documentar, algo fuera de nivel o una contradicción, vuelve a Río o a Berlín para corregirlo.

  7. 7/10

    Nairobi · Compone la ficha

    Soy Nairobi. Resumo en una página. Reúno todas las anotaciones en una ficha, con el título, el texto, el nivel y la procedencia. Con la redacción de un alumno, preparo una lista ordenada de objeciones. No añado nada nuevo: solo pongo en orden lo que ya hay.

  8. 8/10

    Palermo · Veta o da el visto bueno

    Soy Palermo. No propongo ni corrijo. Vedo, o no vedo. Sin mi visto bueno, nada entra en el corpus como pieza validada. Reviso si el texto suena natural. Si el trato encaja con la situación. Si los datos están documentados y si los códigos existen. Si algo falla, la pieza se queda en borrador.

  9. 9/10

    Helsinki · Registra en la Clínica

    Soy Helsinki. Registro en la Clínica y no opino. Tomo la ficha. Fundo las anotaciones, descarto los códigos que no existen y guardo la pieza. Validada, si Palermo no la vetó, o borrador, si la vetó.

  10. 10/10

    Profesor · Cierra e informa

    Soy el Profesor. Leo la cadena completa y cierro la sesión con un informe. Qué se ha producido. Cuántas anotaciones hay. Qué devoluciones hubo y qué conviene revisar a mano. No decido nada por el camino. Mi trabajo es que puedas entender, qué ha pasado.

Muestras publicadas

Limpiar

La banalización del odio

C2 · La sociedad del odio · elaborada para el corpus · CC BY-NC-SA 4.0

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El discurso de odio ya no pide permiso. Se instala en el chat familiar, en el panfleto que alguien reparte en la calle, en el comentario que un vecino suelta en la cola del pan, y nadie se rasga las vestiduras. Eso es, quizá, lo más inquietante: no la violencia explícita, sino la naturalidad con que la toleramos. Granada no es una excepción. Granada Acoge advertía en su memoria de 2025 de un crecimiento sostenido de los discursos de odio y de lo que la asociación llama, sin rodeos, racismo institucional: trabas administrativas, sospecha sistemática, un trato distinto según el apellido o el color de piel. No hace falta que nadie grite un insulto para que el racismo institucional exista; basta con que una ventanilla tarde el doble en atender a quien no tiene acento de aquí. Dicho esto, conviene no simplificar. El odio no siempre llega en forma de agresión física ni de titular escandaloso. A menudo se presenta con ropa de sentido común: preocupación por la seguridad, defensa de "lo nuestro", crítica legítima a tal o cual política migratoria. Ahí está el peligro mayor, el que menos se combate: el discurso que estigmatiza sin insultar, que deshumaniza con estadísticas sueltas y adjetivos bien elegidos. Quien así piensa no se reconoce como parte del problema, lo cual hace su discurso más difícil de rebatir que el insulto grosero. El Observatorio del Discurso de Odio denunció en diciembre de 2024 el reparto en Granada de panfletos de VOX por su contenido, a su juicio, racista. La reacción, previsible, fue doble: quienes pusieron el grito en el cielo y quienes, con la misma rapidez, acusaron al Observatorio de censura y de exagerar. Esta segunda respuesta merece una pausa. Deslegitimar a quien señala el odio es, también, una forma de hacer la vista gorda ante él. No niega nadie que exista la libertad de expresión; lo que se discute es si esa libertad ampara sembrar cizaña contra personas concretas por su origen. Si bien es cierto que no toda crítica a la inmigración es xenofobia, y ahí hay que ser exigentes con el propio bando, no es menos cierto que la polarización social convierte cualquier matiz en munición para el contrario. Se acaba por gritar en vez de argumentar. La crispación, alimentada por algoritmos que premian lo extremo, funciona como caldo de cultivo perfecto: cuanto más simple el mensaje, más lejos llega, y cuanto más lejos llega, menos espacio queda para la convivencia intercultural que, en teoría, todos dicen defender. No faltan gestos en sentido contrario. Cada 21 de marzo, Día Internacional contra el Racismo, Granada convoca movilizaciones; una de ellas se citó en la Fuente de las Batallas, a las 19:30h. Son gestos necesarios, aunque insuficientes por sí solos: una marcha anual no deshace lo que se siembra a diario en una conversación de bar o en un grupo de mensajería. Habiendo normalizado el insulto como forma de opinar, sorprende que aún nos extrañemos de sus consecuencias. A quienes odian, ¿qué les ofrece realmente la ley? Poco, si no va acompañada de educación, de medios que no amplifiquen el bulo por audiencia y de instituciones que no miren para otro lado so pena de perder toda autoridad moral para exigir respeto. Será muy discutible que un artículo cambie algo, pero callar, desde luego, no cambia nada. En definitiva, el odio no se combate con otro grito, sino con la costumbre, más lenta y menos vistosa, de no dejarlo pasar cuando aparece disfrazado de sentido común.

  • Función comunicativa (PCIC inv. 5): Expresar opiniones y actitudes
  • Pragmática y registro (PCIC inv. 6): Registro formal
  • Pragmática y registro (PCIC inv. 6): Atenuación
  • Función comunicativa (PCIC inv. 5): Reprochar
  • Cultura (PCIC inv. 10-11 + Granada): Granada
  • Léxico (PCIC inv. 8-9 + Granada): Fraseología
  • Función comunicativa (PCIC inv. 5): Organizar y reformular el discurso
  • Gramática (Cirugía y farmacias): Cuyo y compañía: los relativos que visten un texto
  • Gramática (Cirugía y farmacias): Cuyo y compañía: los relativos que visten un texto
  • Cultura (PCIC inv. 10-11 + Granada): Granada
  • Pragmática y registro (PCIC inv. 6): Ironía y humor
  • Léxico (PCIC inv. 8-9 + Granada): Fraseología
  • Función comunicativa (PCIC inv. 5): Expresar certeza o duda
  • Gramática (Cirugía y farmacias): El subjuntivo del matiz: cuando el modo cambia el sentido
  • Léxico (PCIC inv. 8-9 + Granada): Fraseología
  • Gramática (Cirugía y farmacias): Por más que insistas: concesivas más allá de «aunque»
  • Gramática (Cirugía y farmacias): Perífrasis: matizar cómo transcurre la acción
  • Léxico (PCIC inv. 8-9 + Granada): Fraseología
  • Cultura (PCIC inv. 10-11 + Granada): Habilidad intercultural
  • Cultura (PCIC inv. 10-11 + Granada): Fiestas y calendario
  • Cultura (PCIC inv. 10-11 + Granada): Granada
  • Gramática (Cirugía y farmacias): Terminada la cena: las construcciones absolutas
  • Gramática (Cirugía y farmacias): Poner el foco: realce y estructuras enfáticas
  • Gramática (Cirugía y farmacias): No obstante, ahora bien: la argumentación con bisagras
  • Gramática (Cirugía y farmacias): tomar distancia (rumor y reserva)
  • Pragmática y registro (PCIC inv. 6): Ironía y humor
  • Función comunicativa (PCIC inv. 5): Organizar y reformular el discurso
  • Gramática (Cirugía y farmacias): No obstante, ahora bien: la argumentación con bisagras

El corpus en cifras

Muestras publicadas por nivel

  • A11
  • A25
  • B16
  • B21
  • C12
  • C22

Producciones de aprendices anotadas por nivel

Todavía no hay datos suficientes.

Fenómenos más señalados por nivel

Todavía no hay datos suficientes.

Las cifras de aprendices son agregadas: nunca se muestran textos ni datos de estudiantes.

Licencia y cómo citar

Las muestras publicadas se ofrecen bajo licencia Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-CompartirIgual 4.0 (CC BY-NC-SA 4.0): puedes usarlas en clase y en investigación citando la fuente, sin fines comerciales y compartiendo con la misma licencia. Las piezas auténticas conservan la licencia de su fuente. CC BY-NC-SA 4.0.

Cómo citar: Clínica Cultural y Lingüística (Granada). Corpus Granada: español de un semestre en Granada. https://www.clinicacultural.com/corpus

Si vas a pasar un semestre en Granada, la Clínica te acompaña con este corpus y con todo lo demás.